El pasado día 30 de diciembre Tor conoció Soba. Mirando por la ventanilla del coche no perdió detalle del paisaje. Tras dos paradas técnicas en Alisas y en el mirador del nacimiento del Asón, llegamos a La Gándara. Tras visitar el mirador (fijaos bien en la foto porque se le cuelan las patas por los huecos de la rejilla del suelo), intentó un acercamiento a Rumba que no fue tan mal... pero no hubo manera de que se hiciese amigo de Gandhi y Lana, los perritos de Anita ¿cuestión de tiempo? ¿de confianza? Quien sabe...
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6 comentarios:
Pobre Tor es un santo. A quien se le ocurre asomarle al mirador, para él debe ser como asomarse al Himalaya
Ese perro es como el rambo de los perros...nada puede con él,nada le detiene....eso es que le han enseñado bien...bravo por Tor!!!!
Que bonito es Tor ¿que tal os lo pasasteis esa tarde?, yo creo que muy bien, a Tor se le ve feliz igual le deberias traer mas a menudo.
que mono y que tonto
pobre tor la primera vez gue sale de casa y a poca mas se cuelapor las rendijas del mirador y se mata
miguel 6º
Sara que perro tan precioso tienes
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